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Inflames "Clayman"

La banda sueca IN FLAMES vuelven a la actualidad después de un año desde su último lanzamiento “I, The Mask”(2019) para sorprendernos con la remasterización de su aclamado “CLAYMAN” que justamente cumple ahora dos décadas. Como decimos, el disco “Clayman”, originalmente publicado en el año 2000, musicalmente compuesto por Jesper Strömblad y Björn Gelotte, contaba con lo que hoy conoceríamos como la “formación clásica” de la banda, a saber, Anders Fridén – voz, Jesper Strömblad – guitarra, Björn Gelotte – guitarra, Peter Iwers – bajo y Daniel Svensson – batería y, para muchos de los fans, se considera una de las mejores obras de la banda o, por lo menos, (y en eso creo que la mayoría de los lectores estarán de acuerdo) la culminación y a la vez cierre de su primera gran etapa que arrancó con aquel “Lunar Strain” (1994), “The Jester Race”(1996), los adorados “Whoracle” (1997) y “Colony” (1999) y, como digo, este “Clayman”. El siguiente disco fue aquel “Reroute To Remain”(2002) que ya supuso una especie de transición hacia su nuevo sonido pero eso ya forma parte de otro capítulo.

Volviendo a “Clayman”, hay que valorar que tanto ha sido su peso en la carrera de IN FLAMES que ha contado con distintas ediciones. Así, en su edición japonesa del año 2000 y la asiática del 2003 ya se publicó con el bonus track “Strong and Smart”, cover de NO FUN AT ALL. En el año 2005 hubo una nueva edición de lujo en la que se añadió a la referida versión otro bonus consistente en “Word of Promises”, versión de TREAT. Cinco años más tarde, año 2010, hubo otra reedición del disco incluyendo, junto a la versión “Strong and Smart”, dos temas en directo de “Pinball Map” y “Only for the Weak” que, precisamente, fueron los dos singles que protagonizaron sendos video-clips en el momento del lanzamiento del álbum.

Pasadas dos décadas desde su publicación, la banda ahora se ha decidido a remasterizar esta obra maestra incluyendo la regrabación de algunos de sus temas que, modo de adelanto, han publicado ahora digitalmente. Cabe señalar que esta decisión no está exenta de polémica. En primer lugar porque, en realidad, solamente han regrabado algunos temas, remasterizando el resto. En segundo lugar porque la banda ni siquiera se ha esperado a la fecha oficial de lanzamiento del dicha remasterización y se ha descolgado con la publicación en formato digital de este EP que ahora nos ocupa y, en tercer lugar, porque el resultado final de esta regrabación es más que cuestionable. Así, siguiendo con la polémica, los puristas se plantean el motivo por el cual es necesario regrabar unos temas que, de por sí, son perfectos. Por el contrario, los hay que aplauden la decisión de que decidan actualizar las canciones de CLAYMAN con el sonido actual de la banda. Esta controversia no es gratuita puesto que en febrero del año pasado el propio Anders Fridén, en una entrevista concedida al medio francés United Rock Nations con motivo de lanzamiento del disco “I, The Mask”, preguntado sobre el hecho de que hay muchos fans que prefieren la etapa original death metal melódico del grupo, comentaba: “Estoy al tanto de que hay fans que piensan así, pero es una batalla que perdí hace ya tiempo y sé que no puedo ganar. Hago lo que hago, me lo paso genial haciendo la música que hago ahora mismo, y si a la gente le gusta o no le gusta no me importa mucho. Si alguien piensa diferente no puedo ir a sus casas a intentar convencerlos de que estoy haciendo lo correcto. No volveré a hacer otro The Jester Race, no haré otro Whoracle, Colony o Clayman. No sería sincero, esos discos son perfectos pero ahora no podría recrear algo que hice hace 20 años cuando mi mente estaba en otro sitio. Amo esos discos, cada uno de ellos me llevó a donde estoy ahora, pero no dejaría lo que estoy haciendo ahora para volver a repetirlos”(*)”. Luego entonces, no deja de ser curioso que un año después IN FLAMES ofrezca un refrito de su propio trabajo.

A pesar de todo, y enfocándolo bajo otro punto de vista, es fácilmente interpretable que la banda se haya sumado a la tendencia actual de lo que viene siendo la nueva versión de lo que antes se conocía como los discos de grandes éxitos o recopilatorios. Si antes las bandas, cada cierto tiempo, se dedicaban a publicar sus “greatest hits”, con el paso de los años se ha ido instaurando la moda de regrabar/remasterizar los clásicos de turno y/o realizar giras conmemorativas de determinados trabajos (no hace falta poner ejemplos). En consecuencia, resulta entendible que, IN FLAMES, que lleva ya más de un cuarto de siglo publicando discos, se haya querido sumar a esta estrategia que, por lo visto, debe reportar buenos dividendos. En cualquier caso, y buscando un posible punto de coincidencia en este debate, suponemos que tanto unos como otros seguro que se alegraran de poder volver a disfrutar de una gira que, esta vez sí que sí, debería sustentarse en material más clásico y, por tanto, mucho más cargado de adrenalina y agresividad.

Haciendo honor a la verdad hay que decir que de la formación original de IN FLAMES hoy en día no queda nadie. Así, el fundador y cantante Mikael Stanne se fue en 1994 para pasar a ser vocalista de DARK TRANQUILLITY y el también fundador Jesper Strömblad renunció en 2010 por diferencias musicales con el resto de la banda. Posteriormente el tímido batería Daniel Svensson abandonó en el 2015 después de 17 años en la formación y el mítico bajista Peter Iwers hizo lo mismo un año más tarde después de casi una década en la banda. Por tanto, de esa formación clásica que protagonizó CLAYMAN cabe señalar que poco queda. Así, los únicos miembros presentes en la grabación original son el guitarra Björn Gelotte y el vocalista Anders Fridén (ambos en la formación desde 1995) y ahora debidamente arropados por Bryce Paul Newman (bajista desde 2017), Tanner Wayne (batería desde 2018), y Chris Broderick (guitarra de gira desde 2019).

En cuanto al contenido musical del disco, lógicamente, no vamos a entrar en profundidad porque de un disco que ya ha cumplido veinte años ya está todo dicho. Por apuntar algo solamente recordar que este trabajo contiene los grandísimos temas y clásicos “Bullet Ride”, “Pinball Map”, “Only for the Weak” (hasta la fecha el mayor himno de la banda) y “Clayman”. Tal vez estos sean los temas más directos, los que entran a la primera y seguramente por eso hayan sido los elegidos para ser regrabados. En realidad, y bajo mi humilde punto de vista, la magia de IN FLAMES siempre estuvo en esa mezcla de melodía de sus guitarras perfectamente contrarrestada con la agresiva voz de Anders, cuyo registro se ha ido edulcorando con el paso de los años pero que en este CLAYMAN se hallaba en su máximo esplendor.

Lo que sorprende desde la primera escucha es la extraña producción de esta regrabación. La fuerza de la grabación inicial ha quedado claramente diluida. El tema “Clayman”, por ejemplo, con una horrible introducción digna de un videojuego barato de los ochenta, da paso a un Anders correcto con un acompañamiento instrumental de fondo apagado de tal modo que más bien parece una sesión de karaoke. Claro que igual mejor empezamos por el principio, con este “Themes and Variations in D-Minor”, que no es otra cosa que un medley instrumental de algunos de sus temas más populares interpretado únicamente por instrumentos de cuerda y que, francamente, deja al oyente bastante frío y más aún como primer tema de este EP. Para mi gusto, y siempre defendiendo la calidad musical de los temas originales que forman este medley, transformar esas canciones en formato de música clásica me parece, además de innecesario, pretencioso.

Precisamente este “Themes and Variations in D-Minor” acaba con los compases de “Only for the Week” que es el tema que sigue a esta especie de superfluo desvarío musical. Del mismo modo que con el tema “Clayman”, esta regrabación carece de la fuerza, la épica y el empuje que tiene el tema original. Lo mismo ocurre con “Bullet Ride” aunque, como mínimo, Anders defiende notablemente su labor vocal (hay que reconocer que veinte años después cuesta mantener la garra tanto en las cuerdas vocales como en la actitud). Instrumentalmente hablando más bien parece una banda versionando el tema original, es decir, lejos queda ese feeling y esa agresividad propia de hace dos décadas. No voy a ahondar en los mismo a la hora de hablar de “Pinball Map”, o lo que es lo mismo, posiblemente uno de mis temas favoritos de la banda. Seré claro y conciso si digo que mejor me cojo mi cd original con esa juguetona portada a dos aguas y descargo la adrenalina como está mandado y no con este corte claramente descafeinado.

En definitiva, puedo llegar a entender ese concepto de intentar regrabar los temas con el sonido actual de la banda, pero es que el sonido actual de la banda goza de una producción mucho más agresiva y potente que la chapuza que acaban de publicar. Me lo pueden vestir como estimen oportuno, pero, francamente, para hacer esto mejor no haber tocado nada.

Como conclusión, esta revisión de CLAYMAN en formato EP yo creo que bien podría ir destinada a toda esa generación que posiblemente todavía no había nacido cuando se publicó su versión original para ayudarles a entender que hace ya muchos años existía una banda que colaboró, y mucho, en acuñar lo que se conoció como la New Wave of Swedish Death Metal definiendo ese característico sonido Göteborg junto a otros colegas como DARK TRANQUILLITY, AT THE GATES, ARCH ENEMY, SOILWORK, SCAR SIMMETRY o AMON AMARTH, por poner algunos ejemplos.

Dejando de lado este despropósito, y sin perder la fe en semejante formación, vamos a esperar el sonido de esa remasterización. No lo demos todo por perdido.

Marcel·lí Dreamevil.

Temas:

1. Themes and Variations in D-Minor (5:10)
2. Only for the Weak (Re-Recorded) (4:13)
3. Bullet Ride (Re-Recorded) (4:38)
4. Pinball Map (Re-Recorded) (4:19)
5. Clayman (Re-Recorded) (3:37)

 

Fuente: www.metalsymphony.com/